de una flor caída crecen las celdas de un panal; nos escabullimos de una almena para escalar la torre y decretamos la felicidad, su rango de espuma. como en estos labios, biseles de oro cóncavo. como en el motor combado de las palabras vueltas.
La Vinería de Walterio Bolívar.
Fotos de P.A./J.M.
No hay comentarios:
Publicar un comentario